La Convención girondina. El fracaso de la burguesía liberal (septiembre de 1792-junio de 1793)
La Convención nacional, que tenía por misión dar una nueva constitución a Francia, se reunió por primera vez el 20 de septiembre de 1792 por la tarde, en el momento en que terminaba la batalla de Valmy. Una vez que se hubo constituido y formado su directiva, reemplazó el 21 a la Asamblea legislativa en la sala de Manège. Heredaba una situación llena de peligros interiores y exteriores. La coalición había sido rechazada, pero no vencida; la contrarrevolución detenida, pero no destruida.
La burguesía liberal, que desde el 10 de agosto se había dejado desbordar por el pueblo en la política de defensa nacional y revolucionaria, pero a quien la Gironda arrastraba a nueva asamblea, ¿estaría a la altura de la tarea? La derrota fue fatal para la Gironda. Mientras los ejércitos de la República alcanzaban victorias se mantuvo en el poder. Lo perdió el día en que empezaron los reveses. Así, después de la guerra, ante el desvío de la opinión popular, intentó dominarla de nuevo generalizando el conflicto: maniobra política o realismo revolucionario, la Gironda quiso hacer de Francia la nación liberadora de los pueblos oprimidos. Congregó, de este modo, contra la nación revolucionaria, a todos los intereses de la Europa aristocrática, pero no supo conducir la guerra a la victoria. Las derrotas de marzo de 1793 y los peligros que se derivaron de ella sellaron el destino de la Gironda.










